Virtualizar tu docencia de forma ágil en tiempos de aislamiento y salir victorios@ y más sabi@

[actualizado el 21/03/2020] No hace falta, creo, que introduzca este post, por el título os lo imaginaréis. Todos sabemos por lo que estamos pasando. Una crisis, sin duda, que afecta a personas y organizaciones, incluyendo aquellas de carácter educativo. Entre mucha desinformación y #coronafakes que agravan la preocupación, lógica, por la que estamos pasando (la situación es para tomársela en serio), surgen oportunidades para innovar y continuar aprendiendo y enseñando, en la medida posible, “de otra manera”, en red, tomando decisiones ágiles y tácticas…

De toma de decisiones y planificación estratégica iba precisamente la clase que hoy tenía que dar en Grado de Periodismo de la UMA. Pero la situación en la facultad (llevamos dos semanas de huelga de limpieza en la Universidad) creedme que no era para hacerlo. Los propios estudiantes, y con razón, lo han pedido, y aunque estábamos entonces a la espera del cierre del centro (que se acaba de hacer inminente durante 15 días en todos los niveles educativos de Andalucía), tocaba anticiparse y lanzarse, sin ensayo, a probar nuevas herramientas y a reprogramar nuestras asignaturas, programas…

Yo al final lo hice, llegué a casa el 12 de marzo y sobre la marcha probé Big Blue Botton, una herramienta de webconferencia integrada en el campus virtual de la Universidad de Málaga (UMA), basado en Moodle, que permite algo que, en estos tiempos en que todos estamos desbordados, es sin duda muy valioso: ser autónomos, sin necesidad de saturar a los compañeros técnicos con solicitudes de altas de aulas virtuales u otras consultas, que me constan porque lo estoy viviendo en primera persona desde mi otra faceta profesional, como técnico de e-learning e innovación en la Universidad Internacional de Andalucía, andarán desbordados. Estas herramientas permiten hacer lecciones magistrales, pero también debates y exposiciones conjuntas de forma sencilla. Sólo con conexión a Internet, micro y webcam. Se pueden compartir documentos, pantalla, incluir encuestas, y otras funcionalidades, y grabar la sesión de forma que queda luego disponible para los estudiantes directamente con un enlace a través del espacio donde se creo como actividad en el campus virtual, que está también disponible para su visualización vía navegador fuera de la plataforma.

No es la única solución de este tipo integrada a plataformas virtuales, existen otras, como BB Collaborate, que precisamente estamos usando nosotros en el campus virtual de la UNIA. Y sistemas de aulas virtuales independientes, como Adobe Connect, de pago pero con el que cuentan numerosas universidades y centros educativos. También está Zoom, Hangout de Google y otras muchas más opciones, sencillas y gratuitas, que pueden servir no sólo para docencia sino también para trabajar de forma colaborativa.

El objetivo de este post no es hablar de herramientas (comento estas opciones por si os sirven), sino de estrategias y de experiencias, desde mi doble perfil/visión de docente y técnico, y aportar algunos ejemplos que he realizado como docente estos días en Periodismo en la UMA y recursos y apoyo online;)

Algunas ideas rápidas y factibles: quédate con la/s que te sirva/n

No siempre hace falta, para ello, un campus virtual propiamente dicho. Pero seguramente ya dispones de ese espacio (o tienes posibilidad de solicitar su creación), incluso aunque tu docencia fuera presencial o semipresencial, como es mi caso en la UMA, porque el uso de plataformas de enseñanza aprendizaje online como apoyo a la enseñanza tradicional (aunque sea, como sucede en ocasiones, como repositorio de materiales), es algo que lleva tiempo a la orden del día. Si tienes ya ese espacio, piensa en usarlo como espacio centralizador y en “digitalizar” la actividad que tenías planificada. Teniendo una buena planificación, en cuanto a contenidos, actividades y evaluación, presencial, virtualizar no será muy complicado. Lógicamente no es lo mismo una sesión presencial o actividad determinada que un programa completo, pero en todo caso, por algo hay que empezar, y llega el momento de hacerlo.

La tecnología es fácil, es sólo buscar utilidades y herramientas para hacerlo. Y ahí van algunas ideas, a vuelapluma, por si te sirven:

  • Sesión presencial. Puede que tu programa sea semipresencial y sólo se vean afectadas algunas clases presenciales, en ese caso, la solución está clara: ¡telepresencia mediante webinars! Si optas por el directo, para que puedan interaccionar, usa un sistema de webcoferencia, prueba antes, envía las indicaciones a tus estudiantes para conectar y las “normas” para el desarrollo de la reunión y (¡importante!) respeta tus horarios establecidos en tu docencia presencial (¡coordinación!). Puedes también elaborar alguna píldora formativa audiovisual, o grabarte usando un sistema de webconferencia, de videocapturas (¡tutoriales!)o, incluso, usando las opciones que tienen para ello programas como Power Point que tenemos disponible muchos docentes desde nuestros centros educativos (mira esta prueba que hice estos días), para luego compartirla a tus estudiantes (en ese caso procura reducir el tiempo de la exposición). Pero lo suyo, ya que estamos hablando de una actividad para la que los estudiantes tenían horario reservado, es hacerla en directo online, aprovechando así las ventajas que brindan herramientas como las ya citadas arriba para interaccionar con ellos, atender a consultas e incluso, realizar actividades de forma grupal o colaborativa online. Infórmate de las herramientas disponibles en tu centro (Big Blue Botton o Collaborate para videoconferencias integradas en campus virtuales, o Adobe Connect para salas independientes) y si no, prueba con alguna gratuita o freemium (Hangout Meet o Zoom, por ejemplo, que también permiten grabar).
  • Materiales básicos y recursos complementarios. Seguro, eso creo, que ya usabas campus virtual u otros espacios online para hacer llegar a los estudiantes los contenidos básicos de la materia. Si no lo hacías y tienes espacio en el campus virtual, llega el momento. Inclúyelos organizados por temas, claramente identificados según su naturaleza y finalidad (contenidos básicos, material de ampliación y síntesis…). Si no tienes espacio en campus virtual, siempre queda la nube😊 Usa Google Drive u otro sistema similar y compárteselos en ese caso como se ha hecho de toda la vida, por email. Seguro que entienden y te agradecen.
  • Actividades prácticas y evaluables. Aquí depende mucho del tipo de actividad que tuvieras planteada. Quizás las optativas puedas, de momento, aplazarlas, y centrarte en las centrales y evaluables. Pero la evaluación continua puede y debe seguir, también online. Si tenías planificado alguna actividad de desarrollo, las plataformas virtuales tipo Moodle y similar te permiten subir los enunciados y crear espacios (“Tareas”) para que los estudiantes entreguen documentos de distinto tipo. Y no sólo eso sino que te permiten (llevo años haciéndolo como “profe presencial” en la UMA) asignarles una calificación individual y, aquí viene lo interesante, un feeback personalizado de sus resultados e incluso devolverles a través de la misma herramienta los ejercicios corregidos. Si habías propuesto que los estudiantes hicieran presentaciones sobre una temática: ¡puedes hacer la sesión por webconferencia, lo importante, insisto, en darles bien las indicaciones para que luego en el directo sea todo ordenado! (agradecerán que este tipo de sesiones sean participativas, mira este ejemplo, hecho con Zoom en #ecap1920 #periodismoUMA). Incluso si habías organizado un debate o actividad colaborativa, plantéate llevarlo a foros, wikis… y usar, como complemento o directamente para realizarlo, también webconferencia. Y si tenías alguna prueba de preguntas cerradas (opción múltiple, verdadero falso…), prueba la herramienta cuestionarios de Moodle y otras plataformas, que además registra de forma automática la calificación. Antes has trabajado con tus alumnos y los conoces, puedes además crear preguntas aleatorias, limitar el número de intentos o minimizar el peso de esa nota, en pro de otras actividades de desarrollo en las que sea más complicado “copiar”. No tengas miedo y prueba. O úsalo como mero ensayo para un futuro examen que, cuando esto pase, seguramente podrás hacer de forma presencial, valorando sólo el hecho de que lo realicen (y superen) como criterio mínimo, no tanto la nota… Revisa tu guía docente y tu sistema de evaluación, e investiga utilidades como las Calificaciones en Moodle, que si configuras de acuerdo a los pesos de evaluación te devolverán la nota final para pasarla fácilmente a las actas, y lo que es mejor, a los estudiantes les servirá para ver de forma individualizada su evolución y el por qué de ésta.
  • Tutorías. Mantente disponible por email o, mejor aún, por webconferencia, chat o foro virtual, en tus horarios habituales (¡ser docente online no implica estar conectado de forma continua, pon límites, lo importante es dejar las reglas del juego claras, ahora hablaremos de cómo hacerlo!). También los campus virtuales incorporan sistemas de mensajería individual que ya has usado. Y habrás usado también algunos foros para lanzar avisos importantes, recordatorios… (como el de novedades en Moodle). Pues bien, ahora planificar esa comunicación es más importante que nunca, al perder el contacto presencial.
  • Recursos de apoyo y guía. Y en este sentido, atrévete a preparar un vídeo donde comuniques el nuevo planteamiento “sobrevenido de tu asignatura” (con el móvil, con herramientas como Collaborate etc. puedes), o, al menos, a preparar y compartir con tus estudiantes un documento donde, a modo de “guía docente” o presentación rehecha, les indiques el plan de trabajo para las próximas semanas.
  • Seguimiento de actividad y participación. Para ellos también será un reto adaptarse. Así que, igual que es habitual establecer como requisito un porcentaje de asistencia mínimo en lo presencial o valorar la participación en el aula, “traslada” este sistema a la red. Las plataformas de enseñanza-aprendizaje online incluyen sistemas estadísticos para comprobar los accesos de los alumnos al campus, su actividad sobre tu curso y sus recursos… Y puedes siempre agregar una nueva categoría de Calificación y premiar, con un extra, a los más activos en foros y otras actividades colaborativas online.

Recuerda que una de las ventajas del e-learning es su flexibilidad, no todo tiene por qué ser síncrono, y una de las claves es que los recursos para el aprendizaje estén elaborados de forma que sean lo más autosuficientes posible. No es cuestión de “sobrecargar” sino de facilitar la experiencia del usuario, motivar a tus estudiantes, humanizar la docencia online (con visual elearning, comunicaciones individuales…), y la experiencia me dice que es posible incluso que en red, la relación docente-estudiante (¡tienes además la ventaja de que los conoces!), se vuelva mucho más cercana. Hay además otras muchas posibilidades, vinculadas a fórmulas como el storytelling, la gamificación… que puedes probar. ¡¡En tiempos de aislamiento físico, aprópiate del potencial de la tecnología y úsala de forma creativa, atréteve con nuevas formas!!

Lo mismo el curso que viene le pillas el gusto y te conviertes al aprendizaje invertido cuando todo vuelva a la calma:)

En esta presentación que usé para unos talleres que impartí al profesorado de la Universidad Técnica Federico Santa María de Chile en 2018, sobre digitalización de programas universitarios, hay más información por si en un futuro te atreves, con más margen, a lanzarte online (¡útil también para instituciones!).

Porque al final en estas situaciones sobrevenidas, al menos a mí me ocurre, da menos miedo a “salir de la zona de confort”. Aprovecha que estaremos mucho en casa estos días, investiga, dale una vuelta… y a por ello.

¡Recursos en red útiles para el profesorado!

Desde Innovación de la UNIA llevamos además en paralelo varios días revisando y creando nuevos tutoriales, guías, protocolos, etc. para atender a docentes de posgrados y cursos de formación permanente que tenían previsto impartir en las próximas semanas docencia presencial pero a los que, dadas las circunstancias, se les está ofreciendo la posibilidad, y acompañando para ello, de virtualizarla.

Te dejo, para terminar, algunos recursos educativos en abierto de nuestro repositorio institucional de la UNIA (contenidos OCW sobre cursos de formación de profesorado, grabaciones y presentaciones de webinars sobre innovación y competencias digitales…) que seguro te resultan de utilidad. Mira también en nuestra Zona de Docente del campus virtual (arriba), ahí tenéis algunos tutoriales de videoconferencia, uso del campus virtual…

Y para facilitar el acceso a los principales, hemos creado, además, una especie de poster o guía visual de estos recursos (“Kit de guías y recursos sobre enseñanza virtual para afrontar la crisis #COVID-19 en la Universidad Internacional de Andalucía”), que dan acceso a los mismos organizados por categorías. Aunque pensados fundamentalmente para el profesorado de la UNIA, están publicados online, en abierto, bajo licencia Creative Commons. Muchas cuestiones y herramientas son comunes, así que echa un vistazo, a través del link anterior, por si te sirven.

Desde mi perfil en Twitter he ido también compartiendo estos días otras muchos recursos e iniciativas, de docentes, profesionales de la educación o entidades, que pueden ser útiles estos días. Acaban por ejemplo de lanzar  el portal #yomequedoencasa, de la CRUE en colaboración con varias universidades españolas.

¡Y seguro que con todo esto, si indagas en la web de tu universidad o centro, descubres recursos que ni conocías!

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