Emociones, personas, talks, slow life: mi semana del #8M en torno a grandes mujeres

Llevaba tiempo sin escribir en este blog, y no por falta de actividad reciente y contenido que contar sino, precisamente, por lo contrario. Así que os debo y me debo un ratito de disfrute de escritura y reflexión compartida. Será mi primer post de estos locos años 20:) 

En las últimas semanas he disfrutado, en medio de la vorágine y de lo líquido, ya sabéis, de grandes momentos de slow life, profesional y humanamente hablando, en torno  a la celebración del Día de la Mujer y a cumpleaños muy cercanos. El mío propio, por qué no decirlo, pero sobre todo el de mi primera y única sobrina, que escogió precisamente un #8m para nacer hace un añito.

 


Y es mi familia, mujeres, pero también hombres, porque la igualdad es cosa de todos, ¡qué suerte tengo!, siempre han sido mis referentes. Lo comentaba en otro de esos grandes ratos de felicidad y emociones que me han dado las últimas semanas: aquella tarde al salir corriendo de la Facultad para reunirme con otras dos mujeres y participar en una entrevista- reflexión grupal intergeneracional entre mujeres, de la mano de una antigua alumna (mil gracias, Ana Montañez, por pensar en mí, y también a Marta, y qué orgullo veros como periodistas), que terminaría en un super reportaje publicado en La Opinión de Málaga el propio #8m. Después de aquello me escapé a la Asociación de Prensa de Málaga para escuchar a Maruja Torres, invitada por la Asamblea de Mujeres periodistas surgida en el seno de dicha asociación. Qué capacidad de narración visual, qué humanidad y qué sentido del humor, me/nos ganó, sin duda. Otro ratito de emociones y de slow life, escuchando las anécdotas de una vida que precisamente no ha sido pausada.

Mujer y educación: #CEPTalk Málaga

En la víspera de mi cumpleaños tuve la suerte de conducir la jornada #CEPTalk Málaga sobre mujer y educación, en un escenario de lujo, el Museo Ruso de Málaga, colaborador en el evento, organizado por el Centro de Profesorado de Málaga (CEP Málaga), con quien ya colaboré el año pasado en otro evento sobre Mujer, Medios y Literatura. Rodeada de grandes mujeres, con muchas de las cuales había tenido la suerte de coincidir antes, tuve una sensación que siempre busco: cómo, al margen de que lo tenía todo más o menos organizado, surgió, en el directo, esa “magia” y esa conexión invisible entre contenidos y personas que siempre suma por encima, si cabe, de lo previsto.

El acto arrancó con una conferencia muy divulgativa e inspiradora, “Reflexionar sobre el género para educar en igualdad”, a cargo de Isabel Jiménez, nombrada recientemente Vicerrectora de Igualdad en la Universidad de Málaga. Doctora en Medicina y profesora de la Universidad de Málaga en el Área de Historia de la Ciencia, Isabel nos situó en los orígenes de la diferencia de género desde una perspectiva científica e histórica (¡magníficas ilustraciones de anatomía que valen más que mil palabras!), para llevarnos luego al presente y proporcionarnos herramientas para analizar, con rigor, la situación y manejar correctamente el término género para evitar que, iniciativas para impulsar la igualdad no alcancen los objetivos o tengan el efecto contrario y entremos, así, en una especie de círculo vicioso que nos lleve a asumir, erróneamente, que la igualdad no es posible. Como apuntaba Isabel, “las cosas no cambian solo por el tiempo”.

Tras la conferencia, llegó el turno a una mesa de debate en la que participaron tanto gestoras y profesoras de diverso nivel educativo (Isabel Hermoso, Vicedirectora y profesora de FP en el IES Pablo Picasso de Málaga e Ingeniera informática; y Trinidad Martínez, Maestra de Educación Infantil y Primaria en CEIP El Tejar y experta en metodologías activas),  como profesionales ligadas a la educación informal (María José Pérez Dorao, Delegada de Andalucía de la Fundación Inspiring Girls). Y estas “mezclas” siempre enriquecen, como fue el caso. Con el título Activando a la mujer en educación: situación actual, casos de éxito y visioning” porque, al prepararla no queríamos quedarnos en un mero diagnóstico (los datos, están ahí) sino apuntar casos de éxito, posibilidades y hacer un poco de prospectiva, desde nuestra experiencia y también en positivo. Así, partimos de una visión sistémica, en cuanto a que en la situación de la mujer y el futuro de las niñas todo y todos contamos (docentes, sistema educativo, familias, fundaciones y agentes de educación informal, medios… como decía Trinidad Martínez, “la tribu es la que educa”), y podemos por tanto y debemos hacer algo en lo que nos corresponde. Y a partir de ahí pedí a las participantes en el debate que respondieran a la pregunta de qué estamos haciendo (bien y mal) y qué podemos hacer. Salieron cuestiones, sin duda, interesantes, y muchos puntos en común. Terminamos mirando hacia el futuro para plantear, en un horizonte de 10 años, donde se supone que deberíamos haber alcanzado los objetivos de la famosa Agenda 2030, entre los que se encuentran la igualdad de género y la educación inclusiva, cómo nos gustaría ver a la mujer y, a partir de ahí, plantear acciones para alcanzar esa visión.

Os dejo, para terminar, la presentación, y comparto algunos apuntes rápidos que fui recogiendo de las intervenciones, durante dos horas en las que ni mi boli, ni mi cabeza pararon, pero tampoco mi corazón. Porque al final, lo que nos conecta y nos une, a mujeres y también a hombres, son las emociones. Y quizás, en tiempos de distanciamiento personal y social, y no me refiero únicamente al coronavirus dichoso, y como sucede con la propia educación (lo decíamos en las jornadas y lo he vivido en primera persona como profesora), estas experiencias y procesos son, a veces, lo esencial, y cuando hay conexión y herramientas, el resultado viene solo….

¡Muchas gracias por ser tan grandes personas, también a Inmaculada Carmona y resto de CEP Málaga, y por confiar! 

Apuntes e ideas a vuelapluma:

  • “El género debe introducirse como categoría de análisis de la realidad. Y esa categoría es compleja, tiene muchas caras y dimensiones” (Isabel Jiménez)
  • La base debe ser la formación específica en género en el ámbito educativo, sólo tras ello se podrá abordar el género de forma transversal en las distintas materias y etapas de dicho ámbito (Isabel Jiménez). Y esta formación específica en género debe plantearse en profundidad, pero desde la base.
  • Muchas veces cuando hablamos de STEM nos olvidamos que hay titulaciones en las que hay equidad (por ejemplo, diseño industrial e ingenierías de la salud), se trata de ver entonces por qué sucede eso (Isabel Jiménez)
  • La igualdad y la equidad efectiva sólo se conseguirán cuando seamos capaces de detectar cómo, de forma más o menos sutil, los criterios de selección están sesgados por género (ej. estancias docentes para profesorado, muy importantes en agencias de acreditación, o composición de comisiones de evaluación de investigación, con más hombres que mujeres) (Isabel Jiménez)
  • Se trata de manejar estrategias como el pensamiento binario o el simbolismo de género (dicotomías asociadas a género, p.ej. activo y pasivo espermatozoides y óvulos); los esquemas de contraste (cuyo peligro es que hacen que dentro de un grupo los seres sean máximamente homogéneos y los de otro, totalmente inversos); la empiria (que hace llegar a conclusiones erróneas del tipo “el trabajo de cuidados es femenino” partiendo de que la mayoría de las cuidadoras son mujeres y obviando cuántas lo eligen); etc. (Isabel Jiménez)
  • “No debemos atender a una sola de las dimensiones de género”, por ejemplo, lo que sucede con las STEM es que a veces se incentivan programas para convencer a las chicas que hagan estas carreras (dimensión individual). Pero si solo nos empeñamos en eso no lo vamos a conseguir, porque se nos olvida que ciertas profesiones están asociadas solo a hombres (dimensiones esstructural y simbólica). Debemos por tanto actuar a los tres niveles, si no se convencerá a las chicas durante un tiempo pero luego se volverá a las cifras de siempre… Pero, ¿y si sólo se pone la atención en el simbolismo de género? (rosa y muñecas de niñas, azul y coches de niños), y ¿por qué hay un reforzamiento de ese simbolismo de género si estamos actuando? (basta ver jugueterías). Porque cambian las estructuras de género (ej. incorporación de mujer a áreas no propias tradicionalmente), y ello es percibido por los hombres (que siguen dominando discursos y tomando decisiones en muchas áreas) como amenaza porque no hemos actuado sobre el género masculino en su dimensión individual (su identidad), y como tienen las herramientas, refuerzan el simbolismo de género. Habrá por tanto que tenerlos en cuenta para que el engranaje funcione (Isabel Jiménez)
  • Y en este sentido, a veces se sobrecarga mucho a las niñas, para compensar la desigualdad, cuando ello puede ser perverso: ¿qué pasaría si en vez de campamento de verano sobre programación o robótica para niñas se hicieran actividades extraescolares sobre cuidados para niños?, ¿por qué no compaginar ambas y siempre pensamos en lo primero? (todas)
  • A veces, en el propio aula, y a distintos niveles, es necesario quitar algo de tiempo a los contenidos y dedicarlo a los procesos (todas)
  • Así como hacer todo lo posible por vencer el gran desconocimiento de lo que es la tecnología, aplicando metodologías más creativas, como el aprendizaje por servicios (Isabel Hermoso) o la aplicación de TICs a proyectos de sostenibilidad, innovación social, de forma que las niñas y jóvenes se apropien de estas tecnologías y trabajen con ellas de forma natural, como mera herramienta, para estos fines (María José Pérez, a raíz de un proyecto piloto de Inspiring Girls en esta línea en Málaga, Madrid y Zaragoza)
  • Es muy importante, además de reflexionar, preguntar a las chicas por qué se matriculan en FP técnicos o similares (Isabel Hermoso, que tras un sondeo a sus alumnas comentaba que todas tenían inquietudes, que encontraron ciertas reticencias en las familias y ello les creó inseguridad), e intentar normalizarlo.
  • La diferencia de vocaciones entre niñas y niños puede verse desde los 6 años, así que la igualdad de género debe tomarse muy en serio también en primaria: los referentes no bastan, el género es también social. Los colegios mixtos no garantizan igualdad, a veces se crea una falsa equidad, y no les cuentan a las niñas que lo tienen más difícil (Trinidad Martínez). Hay que ir más allá y trabajar educación emocional, habilidades ejecutivas… en el aula para reconstruir la sociedad con una visión de futuro. Nos preocupamos por temas menos importante hoy (lo memorístico, las raíces cuadradas…), y a veces los pequeños pasos hacen que se avance mucho (ej. urna de micromachismos para que los propios alumnos/as detecten lo que encuentren en este sentido en sus libros de texto).
  • Estamos educando aún para profesiones que aún no existen, o las empresas no siempre lo tienen claro… Nuestra función debe ir más allá. Y ello incluye impulsar los perfiles híbridos y el componente ético y social de la tecnología (María Sánchez), así como las soft skills, cada vez más en valor, también para las generaciones futuras, y considerar que el trabajo no asalariado, como los cuidados, va a ser tan importante en un futuro para la felicidad de las personas como las STEM (todas).

No votes yet.
Please wait...
Si te gusta, compártelo...Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email