Presentación, vídeo y comentario sobre mi intervención en jornadas sobre transparencia pública de Málaga

Hace un par de meses fui invitada a participar en una de las mesas de debate de las Jornadas provinciales de Transparencia Pública en Andalucía que organizó el 10 de junio, en el Museo Picasso de Málaga, la Consejería de la Presidencia e Igualdad, Junta de Andalucía, en colaboración con el Centro de Estudios Andaluces. Una iniciativa que, personalmente, me pareció muy oportuna, que comenzó, ese día, en Málaga y que, posteriormente, se ha realizado, durante este verano, en las distintas provincias andaluzas, salvo en Sevilla, donde tendrá lugar a mediados de septiembre, según la información publicada ahora en su website.

Hasta ahora no había tenido tiempo para escribir sobre ello, pero dado que se trata de un tema de vigente actualidad y las instituciones andamos trabajando en estas cuestiones, de cara a a adaptarnos a los requisitos de la nueva regulación, me parece oportuno compartir, desde este blog, un comentario sobre mi intervención entonces (el documento empleado para mi presentación ya lo publiqué en su día en mi perfil en Slideshare, pero comparto abajo una miniatura embebida).

También hay ya disponible un vídeo, en el sitio online de las jornadas, cuya parte final tiene todas las intervenciones de la mesa en la que participé incluye, además de la mía, las siguientes, muy recomendables:

Antonio Morales Lázaro. Ex-Fiscal Jefe y presidente de Cruz Roja Málaga
Ángel Valencia. Catedrático de Ciencia Política e investigador del Centro de Estudios Andaluces
Nico Sgiglia. Democracia Digital Andalucía
Victoria Anderica. Coordinadora de Campañas de Access info Europe. Coalición Pro Acceso
Antes también están las de otra mesa, la de periodistas, organizada esa misma mañana, también muy interesante, y la presentación institucional de las Jornadas a cargo de Susana Díaz, Consejera de la Presidencia e Igualdad de la Junta de Andalucía.

Bajo el título de “Hacia una cultura de la transparencia: Experiencias y apuntes sobre el Anteproyecto de Ley desde la universidad española”, dicha intervención (al final del vídeo citado) comenzaba destacando algunos de los puntos del Anteproyecto de Ley andaluza sobre transparencia para, posteriormente, repasar cómo es la situación, en lo que a ello se refiere, en la universidad española, y compartir algunas actuaciones que, desde la Universidad a la que pertenezco, la UNIA, venimos realizando en este sentido. Ello, entendiendo que es necesario, tanto en la universidad como en el resto de instituciones, fomentar lo que podemos llamar cultura de la transparencia.

Ahí va mi comentario… (no suelo hacer post tan largos, pero me apetecía compartirlo)

De qué partimos: ejes de la Transparencia según Anteproyecto Ley de Transparencia Pública de Andalucía

Debemos, siguiendo con el Anteproyecto de Ley de acuerdo a su estado en junio, partir de los DOS GRANDES EJES de la transparencia.

En primer lugar, la PUBLICIDAD ACTIVA, que hace referencia a la difusión por propia iniciativa de los poderes públicos de determinada información, y que se traduce en acciones de Open Data o en la implantación de portales web con datos públicos que los ciudadanos pueden consultar y procesar digitalmente.

Y en segundo lugar, el DERECHO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA. La transparencia implica participación ciudadana, en cuanto a petición de datos a las entidades públicas, y exige respuesta por parte de estas entidades. Y fijémonos en cómo las propuestas recibidas estas semanas, mediante el procedimiento de participación impulsado por la Junta, de los propios ciudadanos, insisten, en este sentido, en cuestiones tales como que este procedimiento sea rápido, sencillo y gratuito; y que tanto las solicitudes como las respuestas sean públicas y se publiquen.

[El propio Anteproyecto recoge en su artículo 6, como PRINCIPIOS BÁSICOS en los que deben inspirarse estos ejes, los siguientes: Transparencia/ Libre acceso a información pública/ Responsabilidad/ No discriminación tecnológica/ Veracidad/ Utilidad/ Gratuidad/ Y Facilidad y comprensión]

 

A qué aspiramos: la Transparencia como principio del Gobierno Abierto

Debemos, además, situar la Transparencia como uno de los principios del Gobierno abierto (tal como se recoge en la propia Memoria Justificativa del Anteproyecto de Ley de Transparencia Pública en Andalucía) y por tanto, como herramienta o vehículo para alcanzar este modelo en las instituciones públicas.

Materializarlo requiere, además, de otros principios, como la participación y la colaboración con la ciudadanía y la responsabilidad, estrechamente vinculados e implícitos en la filosofía o cultura de transparencia.

Y en este camino, y tal como recoge el ‘Estudio Objetivos, estrategias y actuaciones nacionales e internacionales sobre Gobierno Abierto’– del ONTSI, las TICs, ya sea a través de aplicaciones y herramientas web o a través de redes sociales, foros u otros espacios de interacción online, se erigen en herramientas imprescindibles para “mejorar la calidad de la democracia y el funcionamiento de las administraciones públicas”.

 

El coste de la transparencia en el contexto de cultura digital y sociedad red

En el actual contexto de cultura digital y sociedad red, el software libre y las herramientas de la llamada web social se convierten, por tanto, en aliados, en recursos que, en época de crisis, permiten a las instituciones “implementar” la transparencia sin que ello suponga un gran esfuerzo económico.

Una prueba son los portales webs de transparencia como el de la Universidad de Alcalá, pionero en la universidad española y que, presentado oficialmente hace un mes, en abril de 2013, ha sido realizado por el propio personal de la Universidad, según puede leerse desde la web de la propia institución.

Este portal está dividido en secciones, como puede verse en la imagen, que incluyen información genérica sobre los diferentes epígrafes (normativa aplicable, explicación sucinta sobre los datos suministrados…), documentación que da cuenta de la gestión y varios gráficos interactivos que facilitan la lectura de los datos. Además de datos económicos y financieros, se incluyen, así, datos sobre el Personal, Convenios y Contratos, Estadísticas e Informes, Actas y Normativas, Rankings o Agenda del Rector, entre otros.

Y más allá, da acceso a los canales de la institución en redes sociales.

Para elaborarlo se han tenido en cuenta iniciativas similares existentes en universidades de otros países y portales de transparencia diseñados por instituciones políticas de relieve, como la Oficina del Primer Ministro Británico o la Oficina de la Casa Blanca, además de las recomendaciones de la organización Transparency International-España.

 

Oportunidades: big data y visualización

Más allá, comienzan a abrirse otras posibles líneas de actuación que, como reconocen tanto ciudadanos como periodistas y expertos en open data, pueden suponer una oportunidad para el desarrollo de una transparencia institucional más funcional, que dé respuesta a sus demandas.

Entre ellas:

  • Buscar estándares para la conexión entre las bases datos públicas, que faciliten la recuperación de información global (imagínense, una especie de big data de las instituciones públicas andaluzas, por ejemplo).
  • Desarrollar herramientas y sistemas de visualización de datos online (del tipo de la que aparece en pantalla, diseñada por CIVIO), que permitan a los usuarios interaccionar para seleccionar y obtener los datos de forma más personalizada.

Estos sistemas quedarían, online, al servicio del ciudadano y del llamado periodismo de datos, tendencia en alza.

 

Pero, ¿qué coste puede tener la transparencia para las instituciones?

Últimamente hemos sabido que un gran porcentaje de consultas ciudadanas a las instituciones públicas, como la que aparece en la noticia de la izquierda, no tiene respuesta. Debemos evitar este silencio administrativo. No basta con que los esfuerzos se concentren en que los datos estén accesibles públicamente online sino que las instituciones deben dedicar recursos a garantizar la respuesta al ciudadano.

De hecho, la nueva Ley define las condiciones de tal respuesta y prevé sanciones y otras medidas.

Pero también es fundamental vigilar que exista coherencia, aunque ello implique determinada respuesta. De ello depende en gran medida la reputación de lo público.

 

Transparencia y nueva Ley ¿Oportunidad o mera obligación?

El Anteproyecto de Ley, en su título IV, insiste en la necesidad de que se fomente de apertura y transparencia y capacitación para desarrollarla, buscando transversalidad e interoperatividad (Tít. IV Anteproyecto de Ley).

Ante esta nueva Ley cabe hacerse la pregunta, “¿existe en España cultura de la transparencia?” (El experimento realizado, en el estreno del programa de El Objetivo de Ana Pastor en La Sexta a inicios de junio, al solicitar información sobre páginas de Internet más vistas en Congreso, en España, y luego hacer lo mismo en Inglaterra, evidencia diferencias…).

Tal vez cada administración pública tenga su propia visión sobre la Ley, y algunas la contemplen como mera obligación…

¿Y que sucede en instituciones educativas como las universidades?

Me aventuraría a decir que, salvo excepciones, la universidad española no asume aún, especialmente a nivel institucional, las bases que conforman un Gobierno Abierto, entre ellas, la transparencia. Ahora bien, sobre las razones, ¿existe, en ellas, resistencia a la transparencia y gobernanza abierta, o se trata de una mera falta de conocimiento, sensibilidad o implicación? (sí hay con todo ciertos proyectos que, por ser los que conozco, en nuestro caso, pueden suponer una mayor apertura de la universidad, que comentaré, pero antes veremos un diagnóstico)

 

Examen de transparencia web en la Universidad española

La principal unidad de análisis hasta ahora, para examinar la transparencia de las universidades españolas, han sido sus webs institucionales/ otros espacios en red

Es el caso de “Examen de transparencia: Informe de transparencia en la web de las Universidades Públicas Españolas” (Barrio y Martín Cavanna, 2012), presentado a finales de 2012 por la Fundación Compromiso y Transparencia, sobre un censo de las 50 principales universidades, y disponible para su consulta online. Veremos rápidamente su metodología y los resultados de su diagnóstico, aunque hay que decir que desde el mismo se ha avanzado bastante.

 

Criterios para la transparencia en cuanto a publicidad de datos online en la universidad

¿De qué condiciones depende el nivel de transparencia?

Según este informe, no basta con que los datos sean públicos, sino que es necesario fijarse en aspectos como los siguientes:

  • Visibilidad del contenido.
  • Accesibilidad.
  • Actualidad de la información.
  • Comprensibilidad.

¿Qué datos deberían incluirse según este informe?

En el caso de las universidades, según este informe debería publicarse información sobre los siguientes aspectos, sobre los cuales se basa el análisis (algo que no difiere mucho del Anteproyecto de Ley, como pueden observar):

  • Misión y Plan Estratégico.
  • Personal, Órganos de Gobierno y Claustro de profesorado.
  • Oferta y demanda académica y otra información relevante para el alumnado.
  • Resultados de universidad.
  • Información económica.

 

Diagnóstico y repaso de cuestiones por mejorar

  • Accesibilidad y visibilidad de la información institucional: ¿quiénes somos y cuál es nuestra misión?

En el Informe se destaca que la publicación de información en abierto plantea problemas, ya que no siempre es comparable, accesible, actual o comprensible.

Además, ante la pregunta de un ciudadano: ¿qué es esta universidad, y para qué?, preocupa que en torno a la mitad, aproximadamente, no defina su misión, o tampoco recoja su Plan estratégico.

  • Dar información sobre demanda de cada carrera (año anterior y total).

Ninguna publica el número de solicitudes de matrículas que han recibido (0%), y muy pocas dan información sobre la demanda que han tenido cada una de las titulaciones ofertada en el último año (y en total).

  • Mejorar acceso a resultados de actividad investigadora y docente

Y el área de resultados es una de las más débiles desde el punto de vista de la transparencia y la comunicación. Aunque la mayoría (86%) publicaba los resultados de su actividad investigadora, sólo un tercio hacía referencia al impacto de su actividad docente y un 26% mencionaba la satisfacción del alumnado con la publicación de los resultados de las encuestas realizadas (entre ellas, la UNIA). Únicamente un 6% comunicaba en su página web las posiciones que ocupaban en los distintos ranking de universidades.

Pero el talón de Aquiles es, sobre todo, la información económica, a la vista de este informe: la mayoría publicaba presupuestos pero muy pocas sus estados financieros, memoria de las cuentas generales e informe de auditoría externa. Aunque la mayor parte de las universidades (el 88%) publicaba el presupuesto, el porcentaje de cumplimiento era significativamente menor en el resto de aspectos (publicación de estados financieros, memorias de cuentas generales o informe de auditoría externa), especialmente delicados y necesarios para rendir cuentas a la sociedad por su gestión. Y sólo seis universidades eran plenamente transparentes desde el punto de vista económico según los indicadores definidos.


Resultados en cuanto a universidades

Más de la mitad de las universidades analizadas (66%) aprueba la evaluación.

La más transparente es la Universidad Pompeu Fabra, mientras que a nivel andaluz la primera en el ranking, entonces, era la Universidad de Jaén.  Las universidades menos transparentes, de acuerdo a este estudio, eran, la Menéndez Pelayo, la Jaime I, la Miguel Hernández, la Laguna, la Complutense y la de Málaga y Pablo de Olavide, entre las andaluzas.

 

Revisión de examen: actuaciones más recientes

Algunas Universidades, como la de Málaga, que no estaba muy bien situada según resultados del citado estudio (la décima de entre las diez universidades públicas andaluzas), han aprovechado el reciente rediseño de sus webs para hacerse más transparentes, como vienen publicando algunos medios.

Mientras que otras, como la de Cantabria, o la antes citada Universidad de Alcalá) apuesta por crear portales o microsites específicamente orientados a la transparencia, adelantándose a la obligatoriedad de la ley, y a difundir sus actuaciones ante los medios.

 

Benchmaking y transparencia: aprender de otras instituciones

  • Las iniciativas y buenas prácticas desarrolladas no sólo pueden servir de referencia para implementar nuestros propios sistemas de transparencia
  • sino que también la apertura de datos de otras nos posibilita hacer vigilancia del entorno y desarrollar sus ideas o actividades con resultados positivos en ámbito de gestión, docencia o comunicación en nuestra institución. En síntesis, oportunidad para la innovación y la transferencia.

 

¡Creemos en la transparencia! Oportunidades y experiencias para la apertura desde la UNIA

Termino, como adelanté, con el caso de la UNIA, no porque seamos un referente sino porque es el que conozco. En el Informe citado aparecía como cuarta universidad andaluza en cuanto a transparencia, y esta posición tal vez se deba a las bases con las que venimos trabajando.

1. Gov 2.0: En primer lugar, en torno a la idea de Gobierno abierto, la UNIA ha asumido institucionalmente estrategias y proyectos que se desarrollan bajo una filosofía open y unos valores propios de la cultura digital.

2. Innovación 2.0: En segundo lugar, trabajamos sobre mecanismos que favorecen la generación, implantación, difusión y valoración de propuestas innovadoras que parten de las propias personas de la institución (transparencia y participación interna).

3. Apertura y publicación en red. Y en tercer lugar, también institucionalmente se contempla, y se ha desarrollado, la apertura de publicación en red…

  • De propuestas, planificación y resultados de estos y otros proyectos y programas. Iniciativas como las anteriores, si dejan de hacerse públicos y transferibles, pierden su esencia
  • De herramientas y canales de comunicación institucionales y por áreas/ proyectos.
  • De la actividad y resultados de determinadas áreas.
  • De actividades académicas y de sus resultados (la más destacada en Examen de transparencia, en cuanto a grado de satisfacción de alumnado).
  • De contenidos procedentes de docencia e investigación y de espacios para el apoyo a la innovación educativa.

Web UNIA, rediseño y portal

Los datos anteriores se centralizan, ahora, desde nuestra actual web: www.unia.es.

Aunque nuestro objetivo es que esta publicidad de datos online sea más accesible, comprensible y completa, para lo que estamos trabajando en nueva web institucional y portal de transparencia con datos económico-financieros y otra información en abierto.

 

Canales institucionales de universidad en redes sociales

La UNIA viene realizando, desde hace más de tres años, uso de canales institucionales en redes sociales como Facebook, Twitter y Linkedin…

Más que los resultados cuantitativos, debo destacar el cómo la experiencia nos muestra que estar en estos canales obliga no sólo a estar sino a ser sociales, y más transparentes: las respuestas de ciudadanos a través de ellos exige respuesta y debemos estar preparados y destinar los recursos necesarios para ello.

 

Y espacios en red por áreas/ proyectos para la publicación de información y contenido específico

También, especialmente las áreas que producimos más contenido, venimos usando la web social, y herramientas como Vimeo, Issuu, Prezi o Slideshare, entre otras, para la publicación de éste, en distintos soportes, en red.

Los ciudadanos están en estas redes sociales, y su publicación aquí los hace, en este sentido, más visibles y accesibles, y nos permite generar redes sobre los mismos.

Asimismo, desde 2008 venimos informando de toda nuestra actividad sobre enseñanza virtual, formación del profesorado y proyectos de innovación educativa y sus resultados, de forma continua, a través de un blog del Área.

Creemos esencial el uso de estos canales ante este tipo de proyectos, que pueden tener interés para públicos externos a la UNIA. Es, digamos, nuestro diario, nuestra forma de ir rindiendo cuentas.

 

Proyectos en la línea del movimiento open access

Como otras universidades, venimos trabajando en distintos proyectos en la línea del denominado movimiento de acceso abierto, ya que consideramos que con ello la universidad se adapta mejor a las demandas del contexto actual y se facilita el cumplimiento de su función social.

Entre ellos, el OpenCourseWare-UNIA, programa institucional iniciado en 2007 para dar acceso libre y universal en red a los materiales docentes de asignaturas impartidas en la Universidad para que puedan ser usados en sentido pleno por usuarios interesados (autoaprendizaje) o por otros docentes (fines didácticos) y que supone por tanto la apertura, en red, de recursos educativos.

Además, proyectos como éste tienen un impacto positivo para la institución, ya que suponen una oportunidad para la mejora de su prestigio, y para la calidad de su docencia (publicar sus materiales hace la labor de los docentes más honesta y transparente)

 

Exigir retornos de lo público a lo común#UNIAcapitalriego

Más recientemente, a inicios de 2013 y en colaboración con Goteo, hemos iniciado Capital Riego, que emplea la fórmula del crowdfunding para el desarrollo de actividades. Ya hemos lanzado la primera convocatoria, para actividades culturales, y estamos trabajando en una segunda, orientada a proyectos de innovación educativa, cuyo plazo para la presentación de propuestas arranca, precisamente, en unos días, el 1 de septiembre, según puede leer desde el blog de Capital Riego y la web de Goteo.

Se trata de una iniciativa pionera (somos la primera universidad en lanzar convocatorias basadas en crowdfunding), y que, inspirada en la filosofía del procomún, implica que son los ciudadanos quienes deciden en qué proyectos invierte la universidad. Unos proyectos que, además, se caracterizan por basarse en el copyleft y porque implican un retorno colectivo.

El proyecto tiene un alcance más amplio que una simple fuente de financiación. De lo que se trata es de cambiar el modo de seleccionar los proyectos que forman parte de la programación de la Universidad, de darle el testigo a los colectivos y a los artistas y acompañarlos; apoyando económicamente los proyectos que tengan un respaldo social, una comunidad de seguidores y que la sociedad ha decidido que son válidos. La UNIA confinancia responsablemente los proyectos, junto a los seguidores y los promotores de los mismos y pondrá a disposición de los impulsores los medios de la universidad para su desarrollo.

Se trata del inicio de un experimento, de un nuevo camino que implica la revisión de los modos de funcionamiento actuales de la universidad, y exige repensar su función y  recuperar papel crítico y responsabilidad social…

 

Fomentar y poner en valor la participación de las personas. Plan de Innovación en la UNIA

Precisamente el proyecto UNIA Capital Riego es resultado de una de las propuestas remitidas por una de las personas de la Universidad en el marco del llamado Plan de Innovación. En torno a él se articula un sistema de fomento y reconocimiento a propuestas innovadoras de la comunidad universitaria de la Universidad, que gestionamos desde una Comisión de Innovación y desde el Área de Innovación, empleando blogs y otras herramientas 2.0.

Una de las claves ha sido implicar a las personas desde el inicio, con acciones tales como:

  • Presentación de ideas y proyectos de innovación
  • Votación abierta para menciones de innovación a proyectos desarrollados

El resultado de nuestro primer año está disponible para su consulta, en forma de memoria en red, vía Issuu.

 

Algunas claves para una cultura de apertura en la universidad (y el resto de instituciones)

Con ello esperamos, en síntesis, no sólo acceso abierto a los datos económico- financieros y a otra información (generar confianza), aprovechando las TICs, sino también fomentar la reutilización de la información, disponer de mecanismos que garanticen la participación de la comunidad universitaria y sociedad en general y la respuesta a ésta, e innovar en la gestión de la transparencia, aprovechando y poniendo en valor el talento de los ‘intraemprendedores’ (cultura interna) así como la coordinación y sinergia entre universidades y colectivos ciudadanos con experiencia en dicha gestión, como instituciones más abiertas y participativas.

En síntesis, una #universidad20. ¡Continuamos trabajando en ello!

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