Moverse, crear, conectar y sumar: larga vida a las estancias de movilidad

 Hace unas semanas nos visitó a la UNIA en Málaga Sara Nasini, compañera de comunicación de la Universidad para extranjeros de Perugia, Italia. Durante sus días aquí, y como contábamos desde la propia sección de noticias de Innovación en la web de la UNIA, pudimos compartir experiencias y proyectos sobre esta y otras materias, como e-learning, formación de profesorado, aprendizaje en abierto o creación de contenidos audiovisuales multimedia online. Fuimos, además, más allá, y Sara me acompañó a varias actividades que tenía agendadas para esos días, entre ellas, un curso sobre Flipped Classroom en la UMA que resultó ser muy productivo. Ya se sabe, haz con los demás lo que te gustaría que hicieran contigo…

Yo misma he estado en varias estancias en el extranjero, vinculadas con mi actividad sobre e-learning e innovación en la UNIA (Universidad de Cagliari, Universidad Nova de Lisboa, OII de la Universidad de Oxford, Universidad Austral de Chile en Valdivia…) o con mi labor como investigadora y docente de periodismo en la UMA (San Diego State University, Buenos Aires…), y tengo un recuerdo muy especial. No sólo por lo aprendido, sino porque te encuentras, en el camino, con muchas personas que merece la pena, que comparten no sólo su experiencia y conocimiento sino también, su tiempo, y con muchas de las cuales he terminado trabajando en proyectos posteriores. Entre ellos, el llamado MOOC e-competentes que coordinamos el profesor Joao Correia de Freitas de la Nova de Lisboa y yo.

La movilidad es tangible, pero las redes son invisibles, y sobrepasan lo temporal.

En breve regreso a Chile, después de visitar por primera vez el país en enero de 2017 invitada como ponente a un seminario sobre Recursos Educativos en Abierto en la mencionada Universidad Austral de Chile.

Esta vez tendré la suerte de compartir conocimientos y asesorar, en materia de planificación y gestión estratégica de e-learning e innovación educativa, al profesor Hugo Alarcón (con quien coincidí en mi anterior visita) y a otros compañeros de la Universidad Técnica de Santa María, en Valparaíso. Hace poco nos reunimos por videoconferencia, como se ve en la imagen.

Estoy segura de que será una experiencia brutal, irrepetible, como las anteriores. Una oportunidad enorme para aprender, innovar y crear. Porque moverse, con sus sacrificios y riesgos, que también los tiene, abre la mente.

Por eso es tan necesario que se mantengan estas iniciativas desde las universidades, y no sólo para profesorado y personal de administración y servicios, también para estudiantes.  Hace unos días lo comentaban, el día de su graduación, los de Periodismo y los de Publicidad y Relaciones Públicas: de cómo recibir a compañeros y compañeras de fuera les enriquecía enormemente (yo misma he tenido como profesora a varios estudiantes de otras universidades y doy fe de ello), y de cómo cuando regresaban quienes se habían marchado de movilidad y compartían las experiencias, las hacían suyas y, con ello, sumaban.