Crónica de mi estancia académica en California, Estados Unidos, durante febrero y marzo de 2015

“Sigue tu dicha y el universo abrirá puertas donde sólo había muros”. Joseph Campbell

Después de meses de gestiones y de mucho esfuerzo cuadrándolo todo aquí y allá, el pasado 15 de febrero inicié mi particular aventura americana, como docente e investigadora, desde la Universidad de Málaga, del proyecto de I+D+i Audiencias Activas y Periodismo (CSO2012-39518-C04-04), en Estados Unidos. Si bien tengo que decir que la experiencia, de poco más de dos semanas, me ha sabido a poco, ha sido tan enriquecedora que quiero aprovechar para compartirla desde este espacio.

Estancia en la State University of San Diego

Después de tres escalas y casi 24 horas de viaje, mi primera parada fue en San Diego, ciudad al sur de California que me sorprendió gratamente. Mi destino fue la State University de San Diego, con cerca de 35.000 estudiantes y de dos centenares de licenciaturas, entre las que destacan varias sobre Comunicación. Mezclarse en su gigantesco campus con su gente (muchos en bici o monopatín), tomarse un café en el Starbucks, disfrutar de una clase en un aula tipo teatro o disfrutar del sol mientras trabajas con el portátil en mitad de un parque son de esas pequeñas cosas que te hacen sentirte en una universidad norteamericana y que sin duda merecen la pena. Igual que los docentes y administrativos que trabajan en la misma y sus estudiantes, a quienes agradezco su ayuda y cálida acogida.

El primer día de estancia, el lunes 16 de febrero, empecé fuerte. Tan sólo unas horas después de aterrizar, tuve la oportunidad de dar, en la asignatura sobre “Creative uses emerg media”, impartida por el profesor Noah Arcenaux, una conferencia invitada (Active audiences and Journalism: Innovation in the media companies and new professional roles) y responder a las preguntas de los estudiantes en relación a nuevos medios e innovaciones en el periodismo español, partiendo de ejemplos significativos actuales y de los resultados de diversos análisis, entre ellos los de nuestro propio proyecto.

En las siguientes horas, entre otras actividades, escuché atentamente la exposición de la profesora Rebecca Nee sobre periodismo colaborativo y participación de las audiencias, entre otras cuestiones, en un aula con asistencia masiva (el citado “theater”). Tras almorzar la pude visitar en un laboratorio donde un grupo reducido de alumnos trabajaba con interés sobre sus proyectos de periodismo multimedia. La idea era proponer a este grupo su participación, a través del documento “Professional training, Entreprenurship and Innovations on Audience Participation, as keys of the media survival. What is your opinion, as future journalists?”, en un debate y en cuestionario online, pero por cuestiones operativas se decidió que finalmente esta participación se hiciera a posteriori de la estancia, en red.

La primera jornada concluyó con un tour por la Universidad con una de las “campus ambassadors”. En nuestro paseo, me sorprendió, además de inmensidad del campus, prácticamente una ciudad con todo tipo de servicios (incluyendo instalaciones deportivas para fomentar la práctica del deporte, hecho muy típico como sabéis de Estados Unidos), que la Universidad, según me contó mi embajadora, apoye con distintos programas y terapias que los alumnos dejen de fumar (de hecho, el de la SDSU es un campus libre de humos).

El martes 17 de febrero lo dediqué a investigar por mi cuenta y a visitar la ciudad, que me sorprendió gratamente. Mientras que el miércoles 18 de febrero de nuevo impartí otra conferencia, esta vez en español, en la clase de Amy Schmitz, a quien agradezco enormemente haber sido mi “anfitriona” y con quien desde nuestro proyecto estaremos encantados de seguir colaborando. En su clase, enmarcada en un programa de fomento del bilingüismo en la SDSU, expuse los objetivos y los principales resultados fruto de nuestro proyecto de investigación sobre Audiencias Activas y Periodismo. Por un lado, según puede verse en la presentación empleada (Nuevos medios en España: casos de periodismo emprendedor, innovador y cercano a las audiencias), los de publicaciones recientes en los que he trabajado junto a mi compañera María Bella Palomo, de la Universidad de Málaga, relativos a la capacitación de futuros profesionales de la comunicación en universidades españolas, o al conocimiento y percepción de éstos y de jóvenes periodistas sobre el crowdfunding como fórmula para la innovación. Y por otro lado, compartí también un adelanto de resultados y conclusiones del análisis sobre micromedios, fruto del emprendimiento y la innovación de periodistas (algunos de ellos procedentes de empresas que echaron su cierre), que han surgido en los últimos cinco años en España, y que, como cuento más adelante, expuse días después en Berkeley.

Durante la tarde del mismo día acompañé a la misma profesora a su sesión de prácticas. Qué interesante comprobar, insitu, cómo las instalaciones están perfectamente preparadas para que los alumnos trabajen de forma flexible y colaborativa, portátil en mano (¡un laboratorio sin ordenadores de sobremesa ni puestos fijos!); y sobre todo, una suerte poder asistir a la videoconferencia con uno de los gurús del llamado Sensor Journalism, práctica sobre la que los alumnos están trabajando para recabar datos masivos de sus hábitos de consumos a través de dispositivos móviles y que posibilita construir historias, detectar tendencias… y sobre la que me han entrado ganas de profundizar y experimentar a mi vuelta.

La mañana del jueves 19 de febrero fue igualmente instructiva. En esta ocasión me encontré con periodistas de la KPBS, organización de noticias local sin ánimo de lucro ubicada en el propio campus universitario, que me mostraron al detalle sus instalaciones: desde una redacción integrada (ejemplo interesante de convergencia, tema que trabajamos en proyectos anteriores con otros compañeros aquí en España) en la que se le da una importancia vital a la investigación periodística y al periodismo de datos; a la producción de vídeos didácticos sobre temas propios; o al grafismo, hasta una sala de radio donde mientras entrevistaban en directo al alcalde de la ciudad los teléfonos no dejaba de recoger consultas ciudadanas, o un plató de televisión donde ultimaban el informativo del mediodía. La jornada terminó con un almuerzo de trabajo muy productivo.

La mañana del viernes 20 de febrero continué mi investigación y tuve la oportunidad de encontrarme con otras de las profesoras que, en la SDSU, imparte clases en Español. Día de despedidas y de continuación de mi periplo californiano rumbo a San Francisco. De camino, durante el fin de semana, mil y una instantáneas de lugares míticos como Palm Spring, Santa Mónica, Sunset Beach, Santa Bárbara, Carmel o Big Sur, junto a Monterey, entre otros.

Acceso a galería de imágenes sobre estancia en San Diego, vía Flickr, en https://www.flickr.com/photos/cibermarikiya/sets/72157650926558517

Congreso y visitas en San Francisco

Mi segunda semana estuvo marcada, fundamentalmente, por mi participación en el XI Congreso Internacional de Tecnología, Conocimiento y Sociedad, celebrado los días 23-24 de febrero de 2015 en la University of California en Berkeley en San Francisco. El Congreso contó con la presencia de diversos expertos procedentes de 37 países, según datos de la organización y como puede verse en el programa final postcongreso. En mi caso, presenté una comunicación titulada “Micromedios e innovaciones en cuanto a participación de audiencias en España: análisis de casos significativos”. Realizada también en el marco del proyecto de “Audiencias Activas y Periodismo”, y gracias al apoyo de varios estudiantes de comunicación a través de un grupo de voluntariado de iniciación a la investigación que coordino, como comentaba en este mismo blog, en la Univresidad de Málaga durante este curso, aborda el estudio de varios medios españoles de reciente creación que, en un contexto de crisis económica y de pérdida de lectores en el periodismo tradicional, vienen ganando, desde su arranque, en visibilidad y número de usuarios.

Pese a su diversidad, la mayoría se caracteriza por su microestructura empresarial, sus contenidos diferenciados y, sobre todo, por el papel activo de los públicos -interaccionando con los profesionales y aportando contenido en red e, incluso, financiando directamente los medios o alguno de sus productos-. La investigación emplea técnicas tales como la observación, el análisis de contenidos y las entrevistas a algunos de sus responsables, éstas últimas, realizadas por videoconferencia a través del sistema de aulas virtuales de la UMA, basado en Adobe Connect, y publicadas recientemente, para su consulta por cualquier interesado, en el canal de Youtube del proyecto, según contaba también en un post anterior.

También la presentación empleada durante el congreso está disponible online, desde mi canal en Slideshare, y en estos momentos me encuentro ultimando un artículo más amplio sobre el mismo estudio, que trataba, en síntesis, de examinar tendencia y prácticas significativas, indagando en las claves de su éxito y en su posible valor añadido, como vías para la innovación, el emprendimiento y el desarrollo de un periodismo más cercano a las audiencias en España. Un caso que, durante mi exposición en el Congreso de Berkeley, suscitó bastante interés entre los asistentes, buena parte de ellos de México, Brasil o Portugal, entre otros países, a la vista de las preguntas posteriores.

Durante dicho Congreso tuve la oportunidad de pasear por el campus de Berkeley, la mayor universidad del mundo y una de las mejor valoradas a escala global. Zonas verdes, edificios majestuoso o estudiantes con pancartas reivindicativas que recuerdan su historia, cuando hace unas cuatro décadas, fue sede del movimiento pacifista en contra de la Guerra de Vietnam. Un peculiar barrio, al más puro estilo hipster, se alzaba en torno al campus, con tiendas de ropa de segunda mano, cafeterías coloristas y otros establecimientos curiosos en los que perderse.

Tras Berkeley, mi estancia en San Francisco no podía concluir sin visitar otra de las grandes Universidades Americanas, Standford, cuna de fenómenos como los MOOCs y de otras prácticas vinculadas a la innovación docente y digital sobre las que trabajo. Frente a Berkeley, su estructura me pareció algo más “clásica”, próxima a las universidades inglesas, aunque, a la vez, muy funcional. Las distancias en el campus obligan a que prácticamente todos los estudiantes se desplacen en bici, y suele ser habitual ver grupos de jóvenes de diversa nacionalidad haciendo visitas guiadas por el campus.

De camino a Berkeley pasé también, cómo no, por Silicon Valley. Aunque mi idea inicial incluía visitar prácticamente todas las grandes empresas de tecnologías, Internet y social media (Linkedin, Facebook, Google, Apple…), y el mítico garaje de Jobs, finalmente por cuestión de tiempo sólo puede ir a Google Plex, en la zona de Mountain View y al archiconocido número 1 de Infinite Loop, en Cuppertino, punto neurálgico del Apple Campus. En Google, las clásicas bicis de colores, las zonas de ocio y relax con las que cualquier trabajador soñamos en nuestra empresa (sala de masajes y campo de volley con playa artificial incluidos) o el parque con figuras gigantes de Android donde hacer simpáticas fotos. Disfruté como una enana. Una pena, eso sí, que el museo con la historia de la empresa estuviera aún en construcción. Sobre Apple, finalmente sólo pude entrar a la tienda de la marca de Infinite Loop, y aunque aproveché para comprar algunas cosas interesantes, me quedé algo decepcionada puesto que había leído en varios blogs que se podía acceder a parte de las instalaciones de la empresa.

En todo caso, lo mejor de los viajes es sin duda lo que surge sobre la marcha. Y el mío incluyó otra visita, no planificada, a una de mis empresas favoritas, Twitter. Quién me iba a decir que tendría la oportunidad no ya sólo de acceder a su sede, ubicada en el centro de San Francisco, en plena calle Market, sino también de formar parte activa de un evento interesante: la presentación de Lollipop, nuevo sistema de Android. Supe del evento, abierto a la participación de cualquier interesado, justo el día anterior, explorando online sobre la agenda de la ciudad. Lo que no sabía es que, además de un alto nivel y de la presencia de profesionales muy interesantes, habría vistas a San Francisco al atardecer, pizzas y coronitas. Todo un lujo.

Acceso a galería de imágenes sobre estancia en San Francisco, vía Flickr, en https://www.flickr.com/photos/cibermarikiya/sets/72157651322515796/

De la ciudad de San Francisco, al igual que del resto de lugares que visité en la etapa final de mi viaje, antes de regresar a España, difícil decir en pocas palabras. Si tenéis la oportunidad de visitar la ciudad, y poco tiempo, algunos imprescindibles son Alcatraz, Pier 39, cruzar el famoso Golden Gate al atardecer en bici, perderse y probar fortuna con las galletas de la suerte de Chinatown, o pasear por sus barrios más peculiares y ambientados: Mission (interesantes restaurantes y bares), Haight-Ashbury (barrio hippie y alternativo, con deliciosas casas de camino) o Castro (ambiente Gay). Y si disponéis de algo más de tiempo, podéis alquilar un coche a un precio muy asequible (y también, como sabréis, la gasolina es barata en Estados Unidos) y moveros hacia el oeste: Tahoe Lake, Death Valley o Josemite (si es verano), e, incluso, el Gran Cañón, atravesando de paso Las Vegas (¡Old Town, auténtico!), para disfrutar de la naturaleza (en este país, “a lo grande”) son sólo algunas de las opciones. Y ya puestos, otra escapada puede ser hacia Kingman o Williams, pequeños pueblos-museo de la histórica Ruta 66. Imprescindible, eso sí, GPS y buena música, allí también las distancias son grandes. ¡Por fin entendí lo de “Tira Millas”!.

Muchas gracias a todos los que habéis hecho posible esta gran aventura americana, que tanto me ha servido para crecer y con la que tanto he aprendido. Termino con algunas otras imágenes.

 

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