“Cibervisual”, porque siempre lo nuevo es bien, o eso del aprendizaje permanente

Lo mío con los vídeos empezó como aventura pero se ha convertido en historia de amor. 
Hace algo más de dos años me lanzaba, sin pensarlo demasiado pero llena de ilusión, a la convocatoria del Grupo Tordesillas para producir cursos masivos online en abierto y gratuitos, vía Miriadax, y presentando un proyecto, se podría decir bilingüe, sobre uso de la web social y sus herramientas con fines profesionales, que coordinaba desde la UMA en colaboración con la Nova de Lisboa. No solo seleccionaron la idea y pudimos producir el curso, y de ello aprendimos muchísimo, sino que hace tan solo unas semanas nos enterábamos de que habíamos sido ganadores del primer premio que otorga Tordesillas a todos los proyectos seleccionados en su día…
En los últimos meses de este 2018 me han enredado -en el buen sentido de la palabra, aunque más bien aquí cabría decir “me he dejado ver”,  en varias intervenciones recientes televisivas, en muy distintos roles: como defensora de un proyecto emprendedor de antiguas alumnas para Premio Junior de Canal Málaga, como interviniente en mesa de debate de actualidad en Llegó la Hora de 101tv o como experta en comunicación y educación online en el monográfico Planeta Vídeos de Tesis de RTVA (aquí post , donde comentaba algunas posibilidades educativas del audiovisual con ejemplos, y aquí vídeo del programa), entre otras.
Y en pleno curso en mis dos universidades, continúa el no parar de #webinarsUNIA, seminarios por videoconferencia en directo sobre TICs e innovación, todos los lunes ,y ando también desde la UMA guionizando guías visuales para mis asignaturas y haciendo videoentrevistas a personas emprendedoras para una de ellas…), organizando las grabaciones de los próximos Databeers Málaga y subiendo vídeos online…
Todo ello me da que pensar. Siempre me he considerado inquieta, y me gustan muchas cosas distintas: gestión de proyectos, docencia universitaria y a profesionales, organización de eventos, consultoría, investigación, elaboración de contenidos…
Pero el tema audiovisual siempre lo había dejado de lado (y confieso que asignaturas como tele o locución en la carrera, etapa en la que pasé de ser prácticamente analógica a entusiasmarme por lo digital y las tecnologías, por  cierto, no eran precisamente de mis favoritas).

Serán ciclos y la historia se repite. Aunque pensándolo bien creo que he encontrado una forma de unir las dos vertientes que siempre he creído básicas para cualquier proyecto: la humana y la tecnológica y una vía estupenda para comunicar y enseñar, o intentarlo….Porque con los vídeos (¡y os adelanto que estoy trabajando una guía sobre posibles usos y formatos en educación bastante práctica!) podemos aunar ambas cosas: comunicar de la forma más cercana y directa posible, con lo verbal y no verbal, y emplear herramientas para su producción, edición o publicación online, así como para hacerlos llegar a quienes pensemos que interesan o visualizar los que queramos cuando queramos y tantas veces como queramos, como antes no era posible…).

En tiempos de cultura digital, robotización y big data, lo emocional y lo personal, adquiere, me parece, un valor añadido. Y  las imágenes en movimiento captan, creo, la esencia de lo que cada uno somos, nuestra identidad única. Siempre se ha dicho que la cámara no miente…
Llevo, debo confesar, más de un año intentando sacar hueco (y no me refiero sólo a tiempo) para montar un miniplató de grabación en casa. Me compré en su día unos focos, y poco más hace falta aparte de móvil y micro inalámbrico o de cable largo para poder autoproducir (sobre ello por cierto estamos también impartiendo un curso para docentes de la UNIA, a cargo de Dani López, compañero también de MOOC y otros proyectos, muy interesante).
Decidí lanzarme porque como docente creo que producir píldoras de aprendizaje audiovisual supone no solo enriquecer nuestras actividades, no sólo cuando son semipresenciales o virtuales sino también, e incluso con más razón, cuando son presenciales y podemos hacerlo a través del campus virtual (cuestión que recuerda mucho al Flipped Classroom, sobre lo que me formé hace meses y sobre lo que ahora estamos también formando a los docentes de la UNIA).
Y también porque hacerlos será para mí una nueva experiencia con la que seguro, aprenderé mucho. Aprendizaje continuo. Una de las competencias digitales básicas que recogíamos en nuestro MOOC de Profesionales e-competentes. A predicar con el ejemplo y a seguir tramando en visual. ¡Contad conmigo si hay proyectos a la vista!