Cosas que aprendimos de nuestro #MOOCecompetentes y algunas claves para lanzarse: ¡gracias por el Premio Grupo Tordesillas!

¿Cómo devolver, después de haber sido premiados por Grupo Tordesillas por nuestro MOOC “Profesionales e-competentes: claves, estrategias y herramientas para innovar en red”, entre los distintos proyectos internacionales de la convocatoria, parte de todo que nos ha aportado esta experiencia?, ¿de qué forma agradecer la gran acogida que ha tenido estas semanas la noticia, dentro y fuera de la Universidad de Málaga, y las felicitaciones recibidas? (¡hasta nos llegó una carta personalizada del Alcalde de Málaga que, junto a las apariciones en medios y mensajes recibidos por distintas vías, nos hizo sentir otra vez la misma ilusión que cuando presentábamos, en su día, el MOOC!)

Ahora que toca recoger el Premio en el encuentro de Rectores que se celebra en la Universidad de Granada entre el 11 y el 13 de noviembre, hemos puesto de nuevo la maquinaria en marcha, y qué mejor forma de agradecer que compartiendo, como hicimos en el propio curso, algunos de nuestros aprendizajes, y hacerlo online, de forma que sirva a otros profesionales que quieran, como nosotros, lanzarse a la aventura de un curso online masivo y en abierto.

Así que, junto al propio blog del MOOC, donde podéis ver infografías, como la de arriba, de Sergio Pérez Illanes, antiguo alumno de Periodismo en la UMA, que recogen algunos resultados de nuestro MOOC, uso este espacio para reflexionar sobre cuestiones que, a partir de nuestra experiencia, son importantes en proyectos de este tipo.

Claves para coordinar el diseño, producción e impartición de un MOOC

Planteo, aquí, algunas, que se suman a lo que en su día comentaba al ser entrevistada por el servicio de Enseñanza Virtual de la UMA. ¡Es para vosotr@s, así que por supuesto podéis compartirlo en redes, agregando si podéis también #moocecompetentes!

  1. Trabajando en red. En nuestro caso, al ser un equipo numeroso y mitad español y portugués, usamos herramientas colaborativas de documentos en la nube para ir desarrollando y compartiendo guiones, presentaciones, sistemas de videoconferencia para reunirnos, etc. lo que al final, como cuento más adelante, nos ha hecho también ser más e-competentes.
  2. Visión multidisciplinar como valor añadido. Un MOOC se enriquece cuando, como en nuestro caso, hay perfiles docentes procedentes de distintas áreas de conocimiento, que aportan conocimientos y perspectivas diversas de una misma materia (la tecnológica, la social, la comunicacional…) o que proporcionan experiencias propias y visiones disruptivas (¡interesante incorporar también, como hicimos, testimonios de profesionales)
  3. “Dirigir la orquesta”. Diseñar la metodología, definir los contenidos, escoger docentes, planificar tiempos y garantizar que se cumplan, garantizar homogeneidad, en cuanto a extensión y enfoque, entre módulos y al tiempo evitar solapamientos de contenido, revisar guiones y grabaciones y, más adelante, despliegue del curso y recursos en la plataforma… Múltiples funciones que puede asumir una sola persona, normalmente el/la coordinador, o varios.
  4. La difusión, imprescindible. Sobre todo cuando se imparte en plataformas propias. Y entendida no sólo para captar estudiantes sino también para poner en valor el propio proyecto. Las redes sociales en este sentido son esenciales, aunque ello depende mucho de la materia y al final el mailing bien dirigido y lo analógico (alianzas, eventos presenciales…) también suman. Crearse una marca digital, incluyendo una identidad visual (logo y demás) atractiva y materiales para difusión (banners, pósters…) así como definir un hashtag es el paso cero para lanzar el MOOC y pedir colaboración en su difusión en red.
  5. Empatía, transparencia e información desde el minuto cero. Ponte en el lugar  del alumnado y plantéate una serie de preguntas, antes de dar por definitivo tu diseño… ¿se entiende?, ¿es atractivo?, ¿la cantidad de recursos es coherente con la carga lectiva del curso? Además, para que el MOOC funcione, hay esmerarse en los recursos de presentación y guía: preparar un vídeo que además de atractivo tenga todos los datos y que complemente a una guía didáctica, detallada, online, es esencial.
  6. Los vídeos, el plato fuerte. Sobre esto podría hablar mucho (y de hecho, estoy preparando una guía que espero compartir en breve). De forma sintética, algunas claves son cuidar el guión, la producción y la edición (¡nutritivos y bien presentados!), y explorar distintos formatos (enlace a guía) y narrativas, más allá del busto parlante (en nuestro caso estuvimos condicionados por el idioma y por el formato pero aún así fuimos más allá, con videoentrevistas, y no son las únicas opciones…). La guía “is comming”;)
  7. Sazonar y humanizar el MOOC. Tan importante es captar alumnos como engancharlos y fidelizarlos una vez se han inscrito para evitar el abandono que tan habitualmente se produce en formación abierta y gratuita online… Elige los ingredientes extra que mejor combinen con tu base, y apuesta por un enfoque innovador, mediante gamificación, transmedia y storytelling, o al menos, ponle amor y humor a tu narrativa. Las emociones enganchan.
  8. Complementos personalizados. El enfoque del MOOC debe ser global pero también hay que atender a la “diversidad” (habrá alumnos con distintos perfiles y nivel de conocimientos y algunos estarán verdaderamente implicados). Se trata de pistas, recursos complementarios… a quienes quieran ir más allá en determinadas cuestiones, lo que puede hacerse, puesto que nuestros materiales básicos son ya cerrados, a través de los foros (¡la dinamización aporta valor!). Se trata de ir sumando capas. Además de facilitar los contenidos básicos en formatos textuales y descargables, porque hay quien aunque vea los vídeos siga prefiriendo aprender de esta forma y conservar el material independientemente de la plataforma para su consulta posterior.
  9. Tu propia analítica. Ten en cuenta que las plataformas como Miriadax sólo ofrecen datos sobre los avances globales de participantes en los módulos formativos, pero no sobre su perfil, expectativas, necesidades y nivel de conocimientos, lo que obviamente es necesario por lo que hemos comentado. Incluye al principio del curso una encuesta inicial que recoja esta información y permita ir adaptando esas “capas” extra de recursos y nuestra dinamización, personalizando con ello lo masivo en la medida de lo posible…
  10. ¡Sal de la plataforma! Crea repositorios digitales con materiales del MOOC publicados bajo licencia Creative Commons que sean consultables por cualquier persona a posteriori, aprovecha para mantener a la comunidad en redes sociales…

¡¡Nos hemos llevado mucho más que un premio!! Aprender enseñando

Siempre me he referido a un hacer este MOOC como una experiencia de I+D+i, innovación, dedicación e ilusión, y espero no perder esta perspectiva. Ya decíamos, en otros posts, que hacer un MOOC se asemeja a hacer una película, incluyendo dificultades, y que encierra, al margen del resultado, un proceso muy enriquecedor, en términos de experimentación y aprendizaje (¡qué es, si no, ser docente!).

De él me llevado todos los aprendizajes anteriores, que seguro aplicaré (y de hecho ya lo estoy haciendo) a otros proyectos educativos, dentro y fuera de la red, sobre innovación, competencias digitales, social media o comunicación, temas que me entusiasman y que llevo años trabajando. Todo suma a nuestra marca digital personal y a la de la universidad. Más cuando te dan un premio;)

¡¡Pero me llevo mucho más, y creo que hablo en nombre de todos cuando digo que hacer el MOOC nos ha hecho a nosotros mismos docentes más e-competentes!!

  • Colaboración y networking: ¡¡ las personas!! Al MOOC invité a sumarse, como docentes y técnicos, a parte de mi red profesional (¡española y portuguesa!) en estos temas, y tras el MOOC, se confirma que soy muy afortunada por contar con ellos. Ya comenté arriba además cómo, para trabajar online, empleamos tanto gestores de documentos en la nube como sistemas de videoconferencia, unos sistemas con los que muchos docentes no están habituados a trabajar y hacerlo puede por tanto suponer el desarrollo de nuevas competencias digitales.
  • Producción de contenido online. Tanto nosotros como otros, al estar disponible bajo licencia Creative Commons online, puede utilizar y reusar los materiales del MOOC, y éste puede ser la base para continuar futuros proyectos en torno a la marca de profesionales e-competentes que, con esfuerzo y ganas, generamos de forma altruista.
  • Comunicación digital: ¡¡ser más visual!! El hecho de hacer todo ese material nos hizo además no sólo perder el miedo escénico sino descubrir que teníamos potencial para comunicar visualmente (o al menos lo intentamos), una faceta que en mi caso tenía algo abandonada, pero que cada vez me gusta más, y por eso ando últimamente en temas audiovisuales y explorando más posibilidades del vídeo como recurso educativo, que espero compartir pronto en forma de guía y animar con ello a los docentes a, sin dejar de lado sus competencias de comunicación escrita, a las que muchas veces nos “obliga” el sistema de cara a la gestión docente o a la investigación, o al menos en mi caso, e impulsen estas otras.
  • Aprendizaje permanente. Si alguien me pregunta si estoy satisfecha con el resultado del MOOC diría que sí, aunque en realidad ahora que lo veo con perspectiva cambiaría muchas cosas, sobre la organización del trabajo, el formato de los vídeos… Si lo pienso, y al margen de las limitaciones que teníamos entonces (entre otras por el doble idioma y los recursos), es porque he aprendido mucho: esto ha sido una beta, muy valiosa, pero una beta, que abrirá seguro puertas a proyectos mejorados.

Aprendimos también a enseñar de manera informal, masiva y mediante tecnologías pero humanizada, gamificando la experiencia y compartiendo, lo que sabemos, sin trucos, aunque para ello tuviéramos que disfrazarnos de magos:)

Está claro que la mejor manera de aprender es enseñando, pero cuando además uno se divierte haciéndolo y el resultado viene en forma de premio… Justo cuando estaba, en casa, terminando de escribir este post ha aparecido la varita que en su día utilicé para el vídeo de presentación: ¿una señal? Yo siempre desde luego he creído en la magia y, sobre todo, en las personas:  ¡gracias a todos/as, docentes, técnicos, colaboradores, profesionales entrevistados… por confiar y por poner vuestro toque mágico!

Tomo una frase de Alfonso Alcántara (@yoriento) que dice mucho en este sentido: “Terminar lo que empiezas es el motivador más natural. Ten iniciativa pero no olvides la ‘acabativa'”. Y en ello estamos, aunque estamos también seguros de que esto no es el “The end” del proyecto, y que a este grupo le queda mucho por hacer;)